Volcanes de las Islas Marianas del Norte (7ma Semana de Volcanes)

Septiembre 21, 2012 by

Las Islas Marianas forman parte de una gran cordillera sumergida que se extiende por 2,519 kilometros (1,565 millas) desde Guam hasta Japón. Si bien las Islas Marianas del sur como Guam y Saipán son conocidos en todo el mundo como destinos turísticos, las islas más septentrionales están completamente deshabitadas. Esto se debe a que las islas del norte son en realidad una larga cadena de volcanes activos alimentados por la subducción de la Placa del Pacífico en la Fosa de las Marianas, el lugar más profundo sobre la Tierra.

La más septentrional de las Marianas es Farallón de Pajaros. La isla se llama “Faro del Pacífico Occidental”, debido a sus frecuentes erupciones, y la última de ellas ocurrió en 1967. Medio siglo más tarde, la cima cubierta de lava de la isla sigue estando, en gran parte, desprovista de vegetación, y la caldera también en la cima es bastante prominente.

Hacia el sur encontramos las Islas Maug, un grupo de tres islas que marcan el borde parcialmente sumergido de un antiguo volcán. A diferencia de Farallon de Pajaros, en estas no ha existido actividad volcánica desde que se tenga memoria. Como resultado, las islas son bastante exuberantes, e incluso el domo de lava sumergida de 20 m (66 pies) por debajo de la superficie, está cubierto de coral.

Enseguida de las Maugs encontramos Asunción, que por desgracia es oscurecida por nubes en las imágenes de satélite, y a su vez, es seguida por Agrihan. Agrihan se eleva a más de 4,000 m (13,120 pies) desde el suelo marino, y su cumbre se encuentra 965 m (3,166 pies) sobre el nivel del mar, por lo que es el punto más alto no sólo en las Marianas sino en toda Micronesia. La Caldera tiene 2 km (1.3 millas) de ancho, e hizo erupción en 1917, causando la evacuación permanente de la única aldea de la isla. Al noroeste, bajo los árboles podemos ver el flujo de lava, que estalló sobre el borde de la caldera y terminó en el océano.

La isla de Pagan está formada por dos volcanes unidos por un estrecho istmo. El volcán del norte, Monte Pagan, surgió hace poco menos de 1,000 años y la erupción más reciente ocurrió en el 2010. Las fechas de las imágenes actuales son hasta 2005, 24 años después de la mayor erupción registrada en la historia de Pagan que provocó la evacuación de de los únicos dos pueblos en la isla – la última vez que cualquiera de las Islas Marianas del norte de la capital de Saipan eran habitadas de forma permanente. Los flujos de lava de 1981, son fácilmente identificables en las imágenes de satélite. Además, dos pequeños lagos se puede ver en la caldera colapsada directamente al oeste de la cumbre.

Alamagan es una isla mucho más pequeña (aproximadamente un cuarto del tamaño de Pagan) que no ha hecho erupción durante 1,000 años. La dirección de los flujos piroclásticos medievales todavía pueden ser fácilmente discernidos entre las plataformas de lava que sobresalen de los lados norte y sur de la isla. Incluso más pequeño que Alamagan, es el caso de Guguan. A pesar de su pequeño tamaño, Gugan en realidad cuenta con dos volcanes separados. El cono del volcán del norte surgió en 1883 y produjo las manchas negras de lava que aún son visibles.

El más meridional de los volcanes activos en las Marianas es el Anatahan con su forma distintiva. Esta isla es famosa por ser el hogar de un grupo de soldados japoneses hundidos Segunda Guerra Mundial, los sobrevivientes de los buques que se habían hundido frente a la costa vivieron en aislamiento en este lugar hasta 1951 negándose a aceptar que la guerra había terminado hacía seis años. La historia fue dramatizada en una película de 1953 de Josef von Sternberg.

Midiendo 10 km (6 millas) de largo, la primera erupción registrada de Anatahan tuvo lugar en el 2003, creando la enorme caldera oriental, que se observa aún despidiendo gases y humo a la atmósfera. La caldera occidental, por su parte, está parcialmente ocupada por un lago. Anatahan hizo erupción de nuevo en 2007, y esta se prolongó durante todo el año. A causa de estas erupciones, la mayor parte de la isla ha sido despojada de casi toda la vegetación.

La actividad volcánica en las Marianas persistirá por muchos años, y existen amplias probabilidades de que nuevas erupciones se darán en estas islas en un futuro próximo – lo que cambiará la forma de las islas una vez más (y nos dará una excusa para volver a ellas nuevamente en la Semana de Volcanes!)