Puentes más allá del Milenio
La invención de los caminos tal vez haya sido rápidamente seguida por la idea de creación de puentes, simplemente por el hecho de que unos pies húmedos eran la parte más odiada del viaje. Así pues, con el transcurrir de miles de años, se construyeron un buen número de puentes. Los inicios fueron difíciles, y ninguna de las primeras construcciones de madera sobreviven en la actualidad.
A pesar de ello, con la invención del arco hace mas de 3000 años las cosas empezaron a mejorar (y a expandirse). En sus inicios, los arcos eran bastante toscos, sin embargo resultaron ser bastante sólidos como lo prueban los tres Puentes Arkadiko, construidos por la Civilización Micénica al final de la Edad de Bronce, alrededor de 1200 AC, y todavía se mantienen – uno de ellos incluso parece ser que se encuentra en forma adecuada para ser usado.
En mejor forma se encuentran los Escalones Tarr, un “puente clapper” en el sur de Inglaterra, el cual fue construido probablemente alrededor del año 1000 AC. Los Escalones Tarr están hechos de losas de piedra en bruto pesando varias toneladas cada una de las piezas; algunas de la cuales han sido ocasionalmente arrastradas más de 50 metros río abajo como resultado de las inundaciones, pero siempre han sido colocadas de vuelta en sus lugares.
Con el surgimiento y la expansión del Imperio Romano llegaron arquitectos e ingenieros, que contaban con materiales de construcción más modernos como el cemento y el concreto a su disposición. Los Romanos construyeron caminos pavimentados, palacios, templos y baños termales1 a todo lo largo del Imperio, así como también los primeros puentes verdaderos para caminos y el transporte de agua. Muchos de esos viaductos Romanos y acueductos se encuentran actualmente en excelente forma.
Uno de los acueductos Romanos más famosos es el Puente du Gard de 2000 años de antigüedad, una estructura de tres niveles, y de 50 metros (165 pies) de alto que formó parte de un conducto de agua de 40 kilómetros (25 millas) que acarreaba el vital líquido hacia el pueblo Romano de Nemausus, actualmente Nîmes.
El Puente Saint-Martin cuenta con la misma edad que el Puente Du Gard, y atraviesa el río Lys con un arco de más de 30 metros (100 pies) – uno de los puentes más anchos de esa época2. Lo que es aún mejor de este puente, es que todavía se encuentra en uso.
Después que los Romanos dejaron (o fueron expulsados) de buena parte de Europa alrededor del año 600 D.C., la construcción de puentes de gran escala entró en un proceso de recesión. Los enormes puentes construidos para grandes caminos ya no eran necesarios para facilitar el despliegue de la infantería del Imperio, y la gran fuerza de trabajo (i.e. esclavos) ya no se encontraba disponibles (ejércitos conquistados).
Además los pies húmedos seguían sin ser una moda, y a medida que el tráfico se incrementaba, los Europeos locales empezaron a construir sus propios puentes. De casi 900 años cumplidos se encuentra el Puente Saint-Bénezet de Avignon, mejor conocido como el Pont d’Avignon.
Durante el transcurso de 500 años, el Pont d’Avignon se colapsó repetidamente como resultado de las fuertes inundaciones y las reparaciones deficientes y este fue eventualmente abandonado en 1668. Actualmente, permanece menos de una quinta parte de su extensión original.
En algunos otros lugares, los pies húmedos eran bastante impopulares por lo que los constructores de puentes se mantuvieron trabajando. El Puente Swarkestone construido hace 800 años en Midlands Inglaterra, no solo cruza Trent sino también las tierras pantanosas adyacentes.
Con más de 1km de largo, el Puente Swarkestone es el puente de piedra más largo de Inglaterra, y es cruzado diariamente por cientos de automovilistas. No obstante, sus constructores nunca imaginaron que el producto de su trabajo sería tan intensamente usado, por lo que después de casi 800 años de estabilidad, el Puente Swarkestone y la Calzada están muy necesitados de reparaciones.
Con un crecimiento constante de la población, el tráfico se ha intensificado en todas partes. El tráfico local en las metrópolis emergentes ha probado ser especialmente molesto. En París, esto generó que Enrique III (el de nacionalidad francesa) ordenara la construcción de un nuevo puente que cruzara el río Sena en 1578. Finalizado en 1607, este se convirtió en el Pont Neuf, ó “Puente Nuevo”.
Irónicamente, el Pont Neuf es ahora el puente sobreviviente más viejo y se ha mantenido bastante bien con el pasar de los años. Abierto normalmente al tráfico en el corazón de París, el puente de casi 400 años tuvo que soportar una carga de alrededor de 10,000 vehículos al día hasta la introducción de las nuevas rutas de tráfico en el 2004. Actualmente, está más tranquilo, pero todavía es cruzado por cientos de autos diariamente.
Los puentes siempre han sido más que una simple Cosa para Cruzar Cosas. Un gran puente también es una muestra del poder y del progreso tecnológico. Los puentes no solo tienen que ser útiles, sino también intimidar a los enemigos e impresionar a los amigos. Muchos puentes en las grandes ciudades de la actualidad, son más elaborados en su construcción a pesar de que las necesidades dicten lo contrario, ejemplos de ellos se encuentran en el impresionante Puente Torre3 en Londres, ó el Puente Rialto en Venecia.
La vista de un puente es de gran importancia en la actualidad, a pesar de la falta de enemigos a los cuales sea necesario intimidar. Estas estructuras les dan gusto a los ciudadanos, son imanes para los turistas y sirven como puntos de referencia interesantes. Los nuevos puentes son comúnmente construidos de acuerdo a diseños únicos y agradables a pesar de que siempre sean más caros que lo estrictamente requerido.
Los materiales y las técnicas de construcción modernas permiten una mayor libertad en las figuras y formas, generando en ocasiones resultados impresionantes. En las últimas décadas, se han construido algunos puentes realmente magníficos, grandes ó simplemente extraños, como es el caso del Puente Gateshead Millennium. Este puente implemente un novedoso sistema conceptual de izamiento de la estructura, ó el ya previamente documentado Wasserstraßenkreuz Magdeburg, que permite un canal de navegación para cruzar el río.
En la actualidad, los puentes rutinariamente se extienden más de 1km sin siquiera tocar el suelo. Estas estructuras, desafían tormentas y terremotos, basándose no en la protección divina sino en la ingenuidad de los ingenieros. A pesar de ello, los modernos materiales industriales, dejando de lados sus increíbles propiedades, cuentan con una esperanza de vida significativamente menor que la confiable piedra. Quizás dentro de mil años, no habrá muchos puentes de los que han sido construidos en las últimas décadas – mientras que es probable que algunas construcciones romanas o medievales todavía se encuentran para asombrar e impresionar a nuestros descendientes.
Nos gustan tanto los puentes aquí en GSS, que para probarlo te dejamos con nuestra categoría de Puentes.
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Usando calefacción debajo del piso y entre las paredes de hace más de 2,000 años. ↩
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Cuenta con una tasa de incremento de 3.3 (es decir, por cada metro de altura, se extiende 3 metros), lo cual era extraordinario en esos tiempos. ↩
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El nombre se deriva del lugar en el cual se asienta el puente, que es cercano a la Torre de Londres, y no de las torres del puente. ↩














